Como estudiante de Educación, recuerdo una asignatura que se llamaba Teoría del aprendizaje, y lo último que se puede decir de este proceso es que es trivial. El aprendizaje ha sido objeto de estudio de muchos autores, que según diversas corrientes y sus investigaciones han aportado diversos elementos, que amplían nuestro panorama de todos los aspectos que hay que considerar cuando hablamos del proceso de aprendizaje.
Las experiencias de los individuos, combinado con sus caracteres particulares, el contexto, las relaciones con sus compañeros, su motivación e interés, su estilo de aprendizaje, la relación con el profesor, las estrategias didácticas en el salón de clases, la planeación de las actividades, las formas de evaluación entre otros aspectos marcan la diferencia entre un aprendizaje significativo o no. Y precisamente porque no es un proceso sencillo, no podemos concebir que se evalúe con unas simples preguntas en un examen.
En ese aspecto, el enfoque en competencias tiene toda la razón. Es necesario que el estudiante sea capaz de transferir sus conocimientos a la realidad, es decir, a la resolución de problemas. Una persona demuestra que ya aprendió, más que cuando cambia su actitud (percepción conductista), cuando puede hacer uso de sus conocimientos en cualquier situación, adaptando lo que sabe en pos de solucionar lo que se le presente, y sobre todo, que ese conocimiento siempre va a estar presente y es capaz de recuperarlo en el momento en que lo requiera.
Como profesores nunca vamos a terminar de aprender cómo generar ese tipo de conocimientos en nuestros estudiantes. Debemos aprender a utilizar la tecnología como los alumnos lo hacen, a comprender sus situaciones personales, a saber cómo reaccionar cuando piden ayuda, a adaptar nuestra forma de enseñar a sus estilos de aprendizaje y todo ello no es fácil, sin embargo los distintos cursos que vamos tomando a lo largo del camino, nos provee de nuevas estrategias que tenemos que probar directamente en el salón de clases y a partir de los resultados obtenidos ir modificando nuestra forma de enseñar.