Cuando estaba en el Bachillerato y era el momento de elegir la especialidad tenía una disyuntiva, estaba entre las Ciencias Biológicas y las Ciencias Sociales, por un lado me agradaba mucho la Química, los elementos, la composición, las conversiones etc. y por otro lado me gusta leer de Historia, la Literatura clásica y la Filosofía. Al hacer los trabajos en equipo me daba cuenta que era fácil para mí explicarles a mis compañeros lo que había estudiado, me causa satisfacción el hecho de que las personas aprendan. Por eso me decidí estudiar para ser maestra.
Al estar averiguando las diferentes escuelas y carreras, encontré en la UADY la Licenciatura en Educación, enfocada a la Educación media superior y superior, la cual ofrecía tres ejes: docencia, administración y orientación y me decidí por ella.
Me faltaba un año para concluir la Licenciatura cuando inicié dando clases en una primaria particular, me gustó trabajar con niños, pero a la primera oportunidad ingresé al COBAY Santa Rosa en 1999, a partir de ahí y a pesar de que he trabajado en otras modalidades (alfabetización y cursos de capacitación para profesores) le tengo especial cariño a los estudiantes de bachillerato, ya que pienso que es una etapa decisiva en la vida, es la etapa en la que se comienza a tomar decisiones que influirán en el resto de la vida, como es la elección de profesión o bien, si no se cuenta con los recursos necesarios, en la búsqueda de un trabajo que representa el inicio de la vida productiva de los jóvenes. Estos dos aspectos me motivan a continuar en este nivel, siento que hoy más que nunca los jóvenes necesitan de una preparación con calidad, porque salen a competir por un lugar ya sea en la universidad o en el campo laboral y me siento responsable de darles lo mejor de mí para contribuir a alcanzar esa preparación que no es lujo, sino necesidad.
En cuanto a los motivos de insatisfacción, pienso que la mayoría de las personas que nos dedicamos a esta profesión hemos pasado, sobre todo en el inicio, a querer implementar lo que hemos aprendido en la escuela y al no ser eso posible, entonces empezamos a “adaptarnos”a lo que nos está permitido hacer y lo que no. Sé que no debe de ser un pretexto para “bajar” el nivel de nuestra enseñanza, pero sí es cansado el trabajar “a pesar de”…el cansancio, la vida apresurada que llevamos, los otros trabajos que desempeñamos, la familia etc., influyen definitivamente en nuestro rendimiento. Nuestra responsabilidad como docentes se refleja en reponernos a esas dificultades y continuar dando lo mejor de nosotros cada día.
Para mí, los cursos de actualización son una ayuda para no bajar la guardia y un recordatorio sobre la importancia de nuestra labor.
lunes, 16 de noviembre de 2009
Mi confrontación con la docencia
Etiquetas:
iniciacion docente,
responsabilidad docente,
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Lizeth muy bien de tu parte ya que elegiste la carrera a tiempo, no como algunos de nosotros, ya que por lo general en el NMS todos somos preosesionistas de diferentes áreas y enseñamos como algun maestro de nuestro recorrer por los estudios, pero tenemos que cambiar con el uso de las nuevas estrategias de enseñanza y con el uso de la nueva tecnología.
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